El 23 de febrero de 2022, la Comisión Europea publicó su propuesta de una nueva legislación europea sobre la Debida Diligencia de la Sostenibilidad Empresarial. La propuesta pretende establecer mecanismos de responsabilidad y transparencia para garantizar una conducta empresarial sostenible y responsable a lo largo de las cadenas de suministros de las empresas europeas en todo el mundo. Sin embargo, la propuesta contiene importantes carencias que podrían impedir que la directiva obtenga el impacto positivo que necesitan urgentemente las personas, el planeta y el clima. La Red EU-LAT contribuyó al informe que explica por qué esta Directiva de Diligencia Debida es crucial para promover la sostenibilidad empresarial de las empresas europeas en América Latina y el Caribe, a la luz de las relaciones económicas y políticas cada vez más profundas entre las dos regiones.

Como tercer socio comercial y primer inversor en América Latina y el Caribe, la UE enmarcó los principios de los derechos humanos, el Estado de Derecho y la sostenibilidad en sus compromisos políticos y económicos con los países latinoamericanos y caribeños. Sin embargo, estos valores compartidos han sido frecuentemente subordinados a los intereses comerciales o de inversión de la UE hacia la región, ya que estos valores se basan únicamente en directrices y principios voluntarios. Por tanto, la Directiva de Diligencia Debida podría constituir un primer marco legal destinado a responsabilizar a las empresas europeas de garantizar la sostenibilidad corporativa y justicia corporativa. En un contexto cada vez más violento en América Latina y el Caribe, la Directiva sería una herramienta pionera y clave para proteger a los defensores del medio ambiente y de los derechos humanos, así como a las comunidades indígenas.

Con el debate de la Directiva actualmente en curso en el Parlamento Europeo, la UE dispone ahora de una oportunidad única para exigir responsabilidades a las empresas. Este informe aclara por qué la Diligencia Debida es crucial para América Latina y el Caribe, ilustrada por tres casos de abuso empresarial en Perú, Colombia y México.

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